No otra técnica: un mapa entero.
Cinco dimensiones del vínculo, seis capas de profundidad.
Técnicas sueltas sin un mapa que las ordene. El terapeuta acumula formaciones; el paciente acumula recaídas.
Un insight que no llega al cuerpo se revierte en días. La mayoría de los modelos trabaja sólo la capa narrativa.
Lo sistémico y lo transpersonal quedan fuera de la consulta — justo donde vive el patrón que se repite.
Toca cada vértice: las cinco dimensiones de toda relación
El triángulo Amor · Deseo · Poder forma el vínculo vivo.
Campo y Transpersonal lo sostienen desde abajo.
Toda relación opera a la vez en cinco dimensiones. Cuando una se desordena, las otras compensan en silencio — y por eso la pareja vuelve siempre a la misma discusión. Toca cada vértice para ver qué trabaja.
Cada vértice tiene su trabajo clínico y su pregunta diagnóstica.
Un problema tratado en la capa equivocada no se resuelve: se recoloca
Lo que se cuentan. Donde trabaja la mayoría de las terapias.
Lo que el cuerpo sabe antes que la mente.
El ciclo entre los dos en tiempo real: persecución y huida.
Lo heredado del linaje. Aquí trabajan las constelaciones.
Sin técnica. Sólo presencia. Lo nuevo emerge cuando lo viejo se suelta.
El sentido: qué viene esta relación a transmitir, sanar o cerrar.
Cinco dimensiones por seis profundidades.
Once: el número del método.
Cada año se cierra en sí mismo. Nadie queda a medias por no continuar.
El Pentágono, las seis capas, las reglas de secuencia, los cuatro caracteres clínicos, la lectura de campo y la dimensión transpersonal — trabajado primero sobre tu propio sistema de origen. El sábado se dedica al método y a la práctica en grupo; la mañana del domingo, a la integración. Sales con un mapa entero y con tu propia mirada movida.
El itinerario incluye además terapia de grupo todos los miércoles —el método vivido antes que estudiado: entras como una persona más en tu propio proceso, entre iguales— una comunidad privada con el material y todas las sesiones grabadas, y el retiro presencial de julio en Mas Besaura, que cierra el año (alojamiento aparte).
Opcional: un taller presencial trimestral en Mas Besaura. Inscripción y precio aparte — nunca requisito para seguir el itinerario.
Aquí se puede cerrar el camino: el primer año vale por sí solo.Aplicas el método en tus propias sesiones, con supervisión del equipo PE. Y realizas tu propio proceso terapéutico: condición no negociable, porque quien no trabaja su sombra la proyecta en el paciente.
Casos propios presentados ante el grupo, integración del linaje del método y certificación como Psicoterapeuta Evolutivo. Con ella, entrada al equipo PE: supervisión continua, derivaciones y red.
Psicólogos, terapeutas, consteladores, coaches, médicos, educadores, acompañantes. Vienes a incorporar la Psicoterapia Evolutiva a tu propio mapa terapéutico — no a sustituir lo que ya sabes, sino a ordenarlo.
Sin intención profesional. Quieres el método como crecimiento personal y espiritual de tus relaciones: entender qué se repite en ti, en tu pareja, en tu linaje — y cómo se transforma.
El terapeuta se forma sanando.
Y quien sana, aunque no ejerza, aprende a sostener.
durante 12 meses · + 100 € de matrícula · cuota congelada mientras dure tu itinerario
Plazas limitadas: el grupo se cierra cuando el círculo está completo.
45 minutos con Jonàs, sin compromiso. Salgas con plaza o sin ella, saldrás sabiendo algo de ti que no sabías al entrar.
